EL AUTOENGAÑO Y EL SOCIALISMO.

“A muchos hombres se le escucha decir… “Odio el socialismo”, pero les encanta las dádivas y a otros, “odio el capitalismo”, pero aman la buena vida”.

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El autoengaño es utilizado por muchas personas para enfrentar una realidad la cual les incomoda o les gusta, pero no quieren que los otros lo sepan, es el recurso al que acudimos para afrontar situaciones difíciles, algunas veces lo hacemos en forma consciente, pero otras es el cerebro el que altera ligeramente nuestra percepción para salvaguardar nuestra fuerza e integridad.

Hay que tener mucho cuidado cuando vivimos una doble vida voluntariamente, bien sea en lo económico, en lo político, en lo religioso o en lo sentimental, porque a la final terminamos engañándonos y alimentado deseos, poderes y temores a otros.

El hombre por querer vivir dentro de su confort termina aceptando circunstancias, sistemas, dogmas, religiones y compañías, por el sólo hecho de mantener su ego o complacer al otro, aunque tenga que reír en vez de llorar.

En este mundo donde el poder del hombre por el hombre va en aumento, vemos como el autoengaño se alimenta con ideologías y negocios con tal de ver su estómago lleno sin importar la libertad individual, pero si, aprovechándose de la famosa libertad colectiva

La política como la religión han logrado manipular la psiquis de la sociedad haciéndoles creer en vivir en un mundo idóneo pero a su medida, los políticos con el cuento de la igualdad, la equidad y la solidaridad harán un sociedad mejor, los sacerdotes y pastores dominan a sus ovejas con el cuento de la humildad, de que la pobreza da mayor riqueza espiritual y que la ofrenda como el diezmó los llevará directo al cielo. Así logran tener un caldo de cultivo para el autoengaño.

El autoengaño y el socialismo, son los peores males que ha tenido la humanidad, estos dos virus que van en aumento convirtiéndose en un cáncer que están matando la libertad, la propiedad privada y el derecho a disentir dentro de la sociedad, no han parado haciendo que el hombre termine sintiéndose culpable por el dolor del otro.

El socialismo sigue en aumento gracias al autoengaño de los políticos y ciudadanos que dicen ser capitalistas, pero son más que unos miserables mercantilistas, vemos al político atacando al socialismo, pero se llena sus bolsillos pidiendo ayudas humanitarias para el bienestar de los más necesitados, como el ciudadano que critica el socialismo pero se apura para hacer la fila donde recibirá las dádivas de los manipuladores.

El autoengaño y el socialismo están en el noventa porciento de la población, están en el que piensa que los servicios públicos deben ser gratis, en los que ven a los necesitados como consecuencia de un sistema y no por su falta de responsabilidad, están en los que quieren subsidios porque ellos dicen tener derecho, derecho que botan por la poceta por pensar con el estómago, están en el que cree que el estado es responsable de su vida como en la solución de sus problemas y están en los que se dicen opositores de un sistema pero se nutren de él por bajo de la mesa.

El socialismo y el autoengaño sigue haciendo mucho daño en el pensamiento del hombre, en algunos países vemos a la fuerza armada de rodillas frente al tirano, aunque muchos digan ser opositores, pero siguen haciendo mucho dinero gracias a su chapa o carnet, en otros países vemos una juventud que odian al sistema sin saber como es que se gana un peso para comprar un rollo de papel higiénico para limpiarse el culo.

Si el ciudadano no cambia su sentimiento socialista y deja de auto engañarse nada cambiará, para lograr que los países crezcan se necesita apartar el sentimiento del pobrecito, del acomodado, de la doble moral, de la consideración y de la solidaridad por el de abajo, por el sinvergüenza, el pordiosero, el corrupto y por el criminal.

Si queremos salir del socialismo y del autoengaño hay que prestarle atención a las palabras del psicólogo e ingeniero industrial Llorenc Aguilerá cuando dice “El autoengaño consciente forma parte del hábito social de la mentira y las personas sanas lo repudian de forma contundente, incluso agresiva. Cuando el autoengaño inconsciente se convierte en autoengaño consciente, hay que evitarlo si no queremos caer en alguna de las peores patologías conductuales, tanto a nivel individual como colectivo.”

“Cuando un hombre con una mano levanta al caído, pero con la otra le revisa el bolsillo, ese hombre esta destruyendo la moral y la dignidad”.

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Solo intenta ser feliz,porque la vida es dura y poco dura -Poeta y Escritor-Defensor de la Isonomia - Nací para morir libre y vivire para luchar por lograrlo.

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