“Los hombres que desconocen el poder de su libertad, siempre necesitará creer en algo o alguien”

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El ser humano desde sus primeros pasos, le empiezan a inculcar creencias, unas llenas de miedo y otras esperanzadoras, pero a la final, estas creencias terminan sin poder ser palpables o visibles.

Las diferentes creencias a las que someten a los hombres están llenas de cuentos religioso supersticiosos y los más comunes de engaños politiqueros.

Generalmente el hombre se vuelve creyente cuando la falta de confianza en si mismo es truncada por las historias de los maestros, políticos y los adorados abuelos, historias que transmiten temor y terror que llevan al individuo a hacer obedientes a las diferentes doctrinas o dogmas que ha inventado el hombre para dominar al mismo hombre.

Los creyentes en su mayoría no tienen la culpa ya que desde su infancia los llenaron de mentiras, mentiras que terminaron cercenando la libertad individual.

Los creyentes que le han hecho más daño a la humanidad son los fanáticos en lo político y religioso, que por defender sus ídolos o líderes terminan matando al otro y no con sus manos, sino con los resultados del engaño en el que creyeron.

Es natural que un niño crea en el Coco, el que se lo comerá sino se toma la sopa, el qué si se porta bien, el niño dios encompinchado con papá Noel le traerá regalos, lo que no es natural es ver a un hombre creyendo en otro, el cual le resolverá sus problemas sin pedir nada a cambio.

Los creyentes terminan inconscientemente manipulados por personajes imaginarios y los que son reales, logrando que los creyentes por defender sus creencias “principios” terminan destruyendo al otro.

En el camino de las creencias se termina perdiendo la libertad individual, esa libertad que le permite al individuo a tomar su propias decisiones sin miedo al infierno o al purgatorio y mucho menos al que dirán.

Los creyentes son los pilares de sociedades religiosas o partidos políticos, ya que sin ellos estas organizaciones manipuladoras y estafadoras no existirían.

El hombre en quien si debería creer con todas su fuerzas es en si mismo, en ese cuerpo donde existe todo lo que nos hacen creer que, está en poder de otros.

En nosotros esta la fe del bien, el poder del cambio, la responsabilidad de nuestros actos, y la forma de hacer fortuna y sobre todo el elegir los medios o las personas que nos ayudarán a lograr nuestros deseos o metas.

Es bueno recordar las palabras del escritor, astrónomo y profesor de Harvard el estadounidense Carl Edward Sagan “No puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia , están basadas en una enraizada necesidad de creer.”

Es tiempo de empezar en creer en si mismo, no se puede seguir siendo parte de un rebaño que su misión es producir buena lana para su magnánime pastor.

“Quien cree en los castigadores, termina pidiendo permiso al otro pie para dar un paso”.

Solo intenta ser feliz,porque la vida es dura y poco dura -Poeta y Escritor-Defensor de la Isonomia - Nací para morir libre y vivire para luchar por lograrlo.

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